El príncipe Laurent de Bélgica
declara en el juicio por desvío de fondos de la Marina.
Nunca antes en Bélgica un príncipe había
testificado en un caso de derecho común.
10.01/10:00 El hijo menor de los reyes de Bélgica,
el príncipe Laurent, ha admitido que estaba al corriente
de que el dinero con el que su consejero personal, el coronel
Noël Vaessen, le ayudaba a decorar y mantener su casa
procedía de la Marina, pero ha asegurado desconocer
su origen fraudulento.
El príncipe, que en los años
90 no tenía suficientes ingresos para decorar y mantener
la gran mansión que sus padres le habían regalado,
ha insistido en que siempre ha confiado plenamente en la legitimidad
de las acciones de su consejero.
"No miro la contabilidad de la Marina ni de otra institución.
Pensé que Vaessen era competente. Hizo lo que pudo",
dijo el príncipe durante su testimonio en el juicio
que comenzó el lunes en el tribunal correccional de
Hasselt (este) contra 12 empresarios y altos oficiales de
la Marina por supuestas facturas falsas y el desvío
de fondos de esta institución del Ejército.
Se trata de una primicia en la Historia judicial
belga, puesto que nunca antes un príncipe había
testificado en un caso de derecho común.
El testimonio duró 16 minutos y el príncipe
repitió en gran parte las declaraciones que hizo el
lunes por la noche ante la Policía como parte de la
investigación del caso, que consistió en una
fórmula encubierta para desviar más de dos millones
de euros en fondos de la Marina con distintos fines, entre
ellos la rehabilitación de la casa del príncipe.
Según los investigadores judiciales,
se habría abonado en especie —muebles, electrodomésticos
o trabajos de reforma— y por un valor de más
de 175.000 euros los servicios prestados por el príncipe,
quien tiene el cargo honorífico de teniente general
de la Marina (equivalente al cargo de almirante en la Marina
española).
La presidenta de la corte, Christine Coopmans, hizo varias
preguntas al príncipe, basándose en la lista
de preguntas que la defensa y la acusación le habían
transferido por escrito, según informó la agencia
Belga.
El príncipe confirmó, entre
otras cosas, que el coronel Vaessen había "patrocinado"
con dinero de la Marina su fundación para el bienestar
de los animales (KINT). Sin embargo, aseguró que desde
1999, cuando Vaessen dejó de ser su consejero, ya no
había recibido ninguna ayuda, ni para su fundación
ni para su casa, la Villa Clémentine.
Al terminar su testimonio, el príncipe
dejó el tribunal, que estaba rodeado de periodistas
y curiosos deseosos de ver al hijo de Alberto II y Paola,
después de una semana de conjeturas sobre su presencia
en el juicio.
Fuente: Bahiademalaga.com 11/1/2007