Presentan libro sobre la monarquía
belga
Bélgica es un país con una
monarquía constitucional, representativa y hereditaria.
Su actual soberano, el rey Alberto II, juró su cargo
ante el Parlamento el 9 de agosto de 1993, y se convirtió
en el sexto soberano de los belgas. En sus funciones como
Jefe de Estado, acompañado por la reina Paola, se ha
acercado a toda la población y ha mantenido la unidad
del territorio y la cohesión entre sus habitantes.
Datos sobre el nacimiento de ese país,
su historia, el papel constitucional del rey y algunas reflexiones
en torno a su gobierno, fueron reseñados por la Embajadora
de esa nación en Cuba, Claudia de Maesschalck, durante
la presentación del libro La monarquía en Bélgica,
en la Casa Víctor Hugo, institución patrimonial
de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.
Después de referirse a los acontecimientos
que condujeron a oficializar el 21 de julio de 1831, como
el Día de la Fiesta Nacional de Bélgica, la
diplomática profundizó en el tema de los sucesivos
reinados, desde esa fecha hasta la actualidad, y de manera
particular se detuvo en la figura de Alberto II, quien asumió
el trono al morir su hermano, el rey Balduino. “Más
que de un territorio, el rey Alberto II es el soberano del
pueblo”, afirmó, y destacó su desempeño
a favor de la justicia social, la cooperación internacional
y el comercio sostenible.
La presentación de este libro se integró
a las actividades programadas durante la Semana de la Cultura
Belga en la zona más antigua de La Habana, a la que
también se sumó la apertura de la muestra fotográfica
sobre la colaboración entre el Instituto de Patrimonio
de Valonia, el Gabinete de Restauración y la Escuela
taller Gaspar Melchor de Jovellanos.
La exposición, que ocupa un área
de la Escuela Taller, constituye un testimonio del intercambio
y la asesoría técnica entre esa región
belga y la Oficina del Historiador de la Ciudad, en las especialidades
de forja, carpintería, pintura mural y en el tratamiento
contra xilófagos. Esta cooperación tuve sus
orígenes en la rehabilitación del Palacio del
conde de Cañongo, inmueble ubicado en la Plaza Vieja,
destinado a entrelazar las culturas belga y cubana.
La Semana de la Cultura Belga en La Habana
concluyó este martes con el concierto de estreno del
órgano de la Basílica Menor del Convento de
San Francisco de Asís, instrumento donado por intermedio
de la ONG Luthiers sin Fronteras, y construido en 1954 por
el taller del organero belga Maurice Delmotte.
Fuente: http://www.ohch.cu/ Teresa de Jesús
Torres