Viajes a Lieja
Lieja es una ciudad episcopal milenaria,
a orillas del río Mosa. Se encuentra
en la parte francófona de Bélgica y cuenta con
400.000 habitantes. En el pasado fue un centro
económico muy destacado, por tener minas y producción
de armas. Actualmente, Lieja es también una de esas
ciudades estudiantiles, en las que siempre hay un animado
ambiente por sus bares y cafeterías. La llamada “ciudad
ardiente”, conserva numerosos vestigios de
cuando era un principado independiente. Un buen ejemplo es
el palacio de los Príncipes-Obispos,
el edificio gótico civil más grande del mundo,
que aunque actualmente es sede de la Audiencia, su fabuloso
patio rodeado de 60 columnas diferentes,
está abierto al público y se puede visitar.
En la ciudad se pueden visitar muchos otros
edificios de carácter religioso como la Iglesia de
Saint-Barthelem, situada fuera de la muralla
y construida entre el siglo XII. Esta iglesia
conserva una de las obras maestras universales de la escultura
románica y es considerada como una de las siete maravillas
del país: las fuentes bautismales de latón.
Otra visita obligada es a la colegiata de Saint Paul, que
se convirtió en el siglo XIX en la nueva catedral de
Lieja. Con vidrieras del siglo XVI la catedral
posee uno de los claustros más bellos del país.
Pero el monumento más famoso de la
ciudad, reconstruido a finales del siglo XVII
por Jean Del Cour es el llamado Le Perron. Símbolo
de las libertades liejesas, está coronado por las Tres
Gracias y una cruz. Por último, destaca el ayuntamiento,
tradicionalmente llamado La Violeta, por
el color de la enseña que tenía el Consejo de
la ciudad en la Edad Media.
Lieja fue también la cuna del escrito
Georges Simenon. Una ruta a través
de la ciudad, con un original formato detectivesco, nos permitirá
visitar los lugares más destacados que influenciaron
la obra de dicho escritor.
Otra de las ciudades recomendadas en Bélgica
es Bastogne: símbolo de la heroica resistencia que
supuso la Batalla de las Árdenas en el marco de la
segunda guerra mundial, y que significó el caos total
en el ejército alemán. Fue en Bastogne
donde los aliados ganaron terreno para proclamar su victoria
final en la contienda. Por este motivo, la ciudad cuenta numerosos
museos y monumentos conmemorativos, entre ellos la iglesia
románica de Saint Pierre, superviviente de todas las
guerras. Entre las dos ciudades, existe un nexo deportivo
muy importante: la prueba ciclista Lieja-Bastogne-Lieja. Se
trata de la prueba más antigua del deporte de la bicicleta,
cuya primera edición se celebró en 1892. Su
recorrido atraviesa las zonas más abruptas de Bélgica,
pasando por pintorescos lugares de Las Árdenas.
Aunque se celebra en primavera, en ocasiones la climatología
ha sido muy adversa.